RADIAN, es una plataforma introducida por la DIAN la cual hace parte del Sistema de Facturación Electrónica

RADIAN y su impulso al factoring en Colombia

Para una pequeña o mediana empresa (PYME) es un reto mantener su liquidez estable cuando los pagos de sus deudores se retrasan y cobrar no es un asunto simple. Esto no solo limita a las PYMES,  pues las grandes empresas también pueden tener problemas a causa de una cartera pendiente de pago que desearían poder recaudar antes de lo establecido, para tener así los recursos disponibles y atender compromisos y obligaciones pendientes.  Aun así, existen varias herramientas financieras para hacer un buen manejo de caja a través de las facturas vigentes pendientes de pago, obteniendo liquidez casi inmediata. Estas alternativas son accesibles y están totalmente reguladas, de manera que conocerlas y utilizarlas es el camino más seguro para tener un alivio en la caja.

En este sentido, la herramienta del factoring, es una de las alternativas más eficientes para obtener flujo de caja, pues permite recibir anticipadamente el pago de las facturas emitidas a sus clientes, sin recurrir al uso de líneas de crédito bancarias. Esta modalidad es una excelente forma de convertir las ventas realizadas a crédito, en ventas casi de contado, pues no es necesario esperar a que se cumpla el plazo de pago de la factura, sino que al contar con la posibilidad de descontar la factura con una entidad especializada en factoring, se reciben los recursos antes del vencimiento establecido en la factura, contando con la caja necesaria en el momento oportuno.

En este sentido, actualmente hay un actor muy importante que brinda tranquilidad, transparencia y seguridad en las operaciones de factoring que realizan las entidades especializadas en ofrecer este producto en Colombia. Se trata del RADIAN, plataforma introducida por la DIAN la cual hace parte del Sistema de Facturación Electrónica y que a partir de la Resolución 000085 se implementó desde el pasado 13 de julio de 2022 por parte de todas las empresas que emiten facturas a plazo, facturadores electrónicos, proveedores tecnológicos, factores y sistemas de negociación electrónica.

Según Alejandro Rasteletti, especialista en gestión fiscal del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Colombia, “El factoring es muy atractivo para el sector, dado que se piden muchos menos requisitos, como la factura para poder acceder al crédito”. Este es también un tema de innovación, teniendo en cuenta que Marcio Verdi, secretario ejecutivo del Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (Ciat), afirma: “solo 10 países en la región usan la factura electrónica, incluyendo a Chile, Brasil y Colombia, quienes lideran el proceso. Creo que Radian va a dar un crecimiento muy rápido, exponencial, se podría decir”, dijo.

Y esto no es lo único, en Colombia se ha masificado el uso de la facturación electrónica de tal forma, tanto en el sector privado como en el público, que esto fomenta la digitalización, logrando un acercamiento útil en cuanto a las pequeñas empresas, incrementando a su vez el crecimiento de estas y otorgándoles planes más hechos a la medida de sus necesidades, teniendo en cuenta que por medio de lo digital se hace uso de estadísticas que sirven como medio de información para buscar mejores alternativas de financiación o crédito, con el objetivo de potenciar  su crecimiento.  

El RADIAN se ha posicionado como una herramienta clave para tener la certeza sobre las facturas electrónicas como título valor, así como un instrumento que permite que el factoring se desarrolle de una manera segura para todas las partes, pues permite, luego de registrar las facturas electrónicas de ventas (FEV), transferir un Título Valor a un tercero, dejando trazabilidad de cada evento generado en la factura. Con este tipo de herramientas se busca promover el manejo de las finanzas mediante la tecnología. Los expertos dicen que el uso de este es una excelente manera de implementar recursos innovadores, algo nuevos en América Latina, pero extensivamente usados en economías más desarrolladas. Diríamos que este es un camino largo, que presenta retos y oportunidades de crecimiento, pero empezar a descubrirlo, y a su vez mejorarlo en el camino, es oportuno para el desarrollo y crecimiento de las empresas colombianas.